October 17, 2026
Para el pequeño valiente
Pequeño valiente, deja hoy la varita en el cajón, la escoba contra la pared, no hay partido, no hay hechizo que probar.
By Josmir | FARERA ✨ Luz para acompañar
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Te vas ligero, un billete sin vuelta en el bolsillo, y el estómago se te cae al despegar. No es caída, pequeño valiente, es que por fin te quitaste la capa de invisibilidad.
Caminas, y te encuentras con tu armadura, la que forjaste de niño para que el miedo no entrara y el amor no se fuera.
Siéntate con ella, pequeño valiente, mírala, la hiciste para sobrevivir, ahora puedes aflojarle un broche para que el niño que brilla abrace al niño que tiembla.
Y China te espera, con té caliente en un pueblo sin nombre, donde nadie sabe quién eres, donde no tienes que traducir tu brillo. Solo una taza pequeña entre tus dos manos desnudas. Tiemblan, pequeño valiente, pero no se queman, son tus manos sin guante, aprendiendo a sostener.
Luego el viento, arriba, en esas montañas flotantes que parecen Hogwarts, las de Zhangjiajie que flotan en el sueño. Sopla fuerte, pequeño valiente, y es ahí donde toca soltar. Soltar la piedra que buscabas en otros ojos, en obras puras, en amores de visita. Grita si quieres, el eco en China es largo y no juzga, y cuando la armadura se caiga, verás que debajo sigues tú, entero, sin apellido brillante.
Y bajas, cansado por fin de verdad, no de actuar, cansado de volver.
Te acuestas en una cama de madera simple, sin magia prestada, cierras los ojos, y por primera vez no sueñas con lo que tienes que pintar para otros.
Sueñas contigo en casa, con todas las luces encendidas, con pasillos abiertos, con paz en vez de aplauso.
Duerme, pequeño valiente, duerme largo y reparador, ya llegaste, mi pequeño valiente, tu casa siempre fuiste tú.
𝐉𝐨𝐬𝐦𝐢𝐫
𝘌𝘴𝘤𝘳𝘪𝘣𝘰 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘍𝘈𝘙𝘌𝘙𝘈 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘯𝘢𝘷𝘦𝘨𝘶𝘦𝘴 𝘢 𝘰𝘴𝘤𝘶𝘳𝘢𝘴
JosConecta
𝐅𝐀𝐑𝐄𝐑𝐀: Para no perderse en el ruido
Escritura testimonial y autocuidado. No es terapia.